Han de saber, eso no haría falta decirlo, que el Náufrago de esta isla es... ¿Cómo lo definiríamos...? ¿Un poquito... ‘esquizofrénico’? Suena un poquito así, pero podríamos decir que sí, ateniéndonos a la etimología (del gr. σχíζειν, escindir, y φρnν, inteligencia). O sea que tiene el intelecto un poco ‘desparramao’. De todas formas, si no lo encuentran apropiado, dejémoslo en peculiar (“dícese de lo que es propio o privativo de cada persona"). Así queda más apañao.En virtud de ese desparrame o peculiaridad ha decidido hoy dividir los protagonistas de su historia en ‘negociadores y petardos’. La división viene a propósito de dos ‘textículos’ leídos en la prensa matutina. Empecemos por la categoría B, es decir la de los ‘petardos’.
- Un ejemplo patente de ‘petardez’ lo encuentra cada vez que se arrima a una ‘columnista’, 'ex viuda de'..., de profesión sus ‘sansiroleces’. ¡Ah!, el nombre: Maricastaña o Marina Castaño. Arriba, en su ‘columna’, por encima de su busto, aparece en letras grandes este título “Pedazo de bestia”. No crean que se trata de su propia definición, este título va referido al gran ‘asunto’ de su artículo.
La culta periodista (?) arremete sin piedad contra una jovencita que al parecer concursó en alguno de esos programillas de la tele en que hacen preguntas ‘culturales’. “La chica era muy mona, al parecer modelo de profesión e ignorante de vocación”, según la presentación que hace de la concursante la Castaño. Parece ser que debía adivinar el nombre de un personaje cuya foto aparecía en la pantalla. La joven miraba y pensaba... Aquel rostro le sonaba , pero el nombre no le venía a su cabeza de modelo. Alguien debió soplar “ María Teresa” y la joven, ya encaminada soltó: “María Teresa de Calcuta”, cuando en realidad se trataba de otra ‘personalidad’, algo menos piadosa, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega
Este es el momento en el que la culta periodista se mesa los cabellos, se rasga sus vestiduras culturales, da rienda suelta a sus enojos y sus furias escandalizadas contra la pobre concursante. Según consejo ‘castañal’, a jóvenes así “habría que desasnar (sic) antes de salir a hacer el ridículo en público”. Quizá desee reservar ese ‘privilegio’ a alguna columnista.¡Toma castaña!
El Náufrago iba a contraponer a esta figura del, o de la ‘petardo’, la de un ‘negociador’, que ha descubierto en un par de ocasiones en las mañanas de TVE. Se llama Javier Capitán , un excelente profesional, competente, polifacético, con sentido del humor y de la profesión, pero piensa que esto se alargaría demasiado . Está cansado y tampoco quiere cansar más. Otro día será




























